sábado, 20 de marzo de 2010

Choques de personalidades atracción de corazones

Las semanas pasaban en Kong, ahora más lleno de ruido que nunca. Vivian 9 personas juntas, imagínense, esto le encantaba a Milla porque el silencio la mata.
Y como decía su maestra, mientras halla energía positiva todo ira bien. Mmm...…digamos que quizás las energías cambiarían un poco.

Así fue que una noche que hacía frío, mucho frío, Russel antes de irse a acostar pasó por los cuartos a ver que todos estuvieran bien. Entonces al llegar al de Milla, notó que tenía pocas frazadas. A pesar de que no la vio como si tuviera frío decidió ponerle una colcha mas, una colcha de lana le puso. Milla sintió el cambio cuando se movía entre las sabanas y comenzó a moverse más y más, creo que no es necesario explicar que sucedió con el rozamiento de su cuerpo y la frazada.

Al día siguiente se despertó con los pelos de punta, literalmente, se acercó al espejo del baño y se asustó tanto que pegó un pequeño grito. Su habitación era la numero 15, así que Russel y Noodle la escucharon y como era raro que gritara corrieron al cuarto.

_ Milla, estás bien niña? -preguntó Russel pegado a la puerta-.

La rusa contuvo la respiración, ¡qué tonta!, no debió haber gritado ahora se darían cuenta. Se acercó a la puerta.

_ Estoy bien solo que se me cayó un espejo pero no se preocupen solo fue eso.-con los años Milla aprendió a mentir mejor-.

Así se fueron, entonces la rusa quedó sola con toda esa carga alrededor. Se dio una ducha, pero de poco sirvió, se quería morir, estaba más conductora que nunca. Estuvo 2 horas pensando en que hacer. Pensó en cambiar de zapatos, pero se dio cuenta que era ridículo. Solo le quedaba pisar tierra, algo que le pareció bien, solo un detalle, estaba en el primer piso ¿cómo bajaría sin electrocutar nada o algo?. Ya había probado con su radio y la descompuso antes del rose.

Se vistió con todo lo mas que pudo y pidió a Dios ayuda. Sacó la cabeza de su puerta y miró los pasillos, libres, pasó al ascensor, se paró justo al medio para no tocar nada y llegó al living.
Se abrieron las puertas. Nadie, bien, pasó por el carpark y se agachó por si la miraba Murdoc o Akuma. Una vez en el patio trasero, se sacó los zapatos y desargó toda la energía sobrante en la tierra. Si, se descargó la estática, pero no se dio cuenta del tiempo y digamos que descargó un poco mas de lo recomendado. Esto, la dejo muy calmada, algo que a veces la ponía…irritable.

Subió a su cuarto nuevamente y se vistió normal, se miró al espejo y no le gusto, se cambio de vuelta y tampoco, así estuvo de indecisa hasta que Noodle la llamó a desayunar y cansada de la ropa tomó lo primero a vista (que era lo primero que se probó) y le gusto, bajó entonces a desayunar.

_ Milla, te dejé una frazada en tu cama por si esta noche te da frío.-dijo Russel mientras servía el desayuno-

_ Si ya la vi, gracias. -dijo fingiendo agradecimiento- esa cosa casi me pone peor de lo que soy-.
Se sentaron, desayunaron y después llegaron Damon y Jamie que debían chequear algunas cosas con los chicos sobre unas ideas que tenía Murdoc. Entonces digamos que las chicas quedaron solas, excepto Noodle ( que estaba con los chicos) y Akuma ( que trataba de dormir a Dante). Leez y Milla. Digamos que no había mucho trato entre ellas, pero bueno quizás esta era la oportunidad de conocerse mejor…o no?

Leez tenía el control y no elegía que ver, al ver a Milla a un costado decidió preguntarle.

_ Milla, ¿qué tipo de película te gustan? No decido que ver.-dijo la loba-.

_ No se, no me gusta ver televisión, te quema el cerebro.-algo ofensiva-.

_ Bueno, solo preguntaba.-la loba tenia ganas de charlar (estaba muy aburrida)- ¿Y dime como conociste a Noodle?

_ En una convención de anime.- cortante-.

_ Esta bien!! No digo nada entonces!!.-si había algo que odiaba la loba era la gente que indirectamente la mandaba a callar-.

En ese momento de estar "normal" Milla hubiera callado y se hubiera arrepentido de lo dicho, pero como andaba algo "molesta", le siguió el juego.

_Si, sería lo mejor, a escuchar esas preguntas.

_ ¿Que tiene mis preguntas? -dijo Leez mirádola ya enojada-.

_ Nada..solo que son preguntas tontas, para alguien tan..mmm..quizás pensé mal..-la rusa sonrío maliciosamente-.

_ Me estas diciendo tonta!!! -dijo medio gritando Leez- al menos yo intento llevar una conversación a diferencia de otras, que pareciera que no están. -eso lo dijo en tono sarcástico-.

Había algo que la rusa no podía tolerar, y eso era el sarcasmo, siempre le pareció la peor forma de decir la verdad, entonces boom!!! Empezaron a discutir sobre.. bueno casi todo lo que era la otra, era extraño ver a dos personas tan pasivas pelear por una estupidez como elegir que mirar en la televisión. Después se empezaron a empujar y bueno digamos que Leez y Milla tomaron una acción de la cual están en contra, se pusieron violentas..

Sus gritos comenzaron a ser cada vez mas altos, hasta el punto que los chicos las escucharon y despertaron a Dante. Entonces sonó el timbre, y como estaban muy ocupadas –peleando- no se dieron cuenta. Noodle salió por unas canciones que tenía en el living y allí las encontró. Mientras se tiraban de los pelos se decían cualquier cosa. La nipona, media extrañada de ambas, llamo a 2d y a Murdoc a ver si las podían separar.
Akuma ya había ido a abrir, le gustaba la peleas, por eso no las detuvo, además estaba bueno. Leez la lobita inocente y la rusa impercibible peleando a manos y palabras.

Llegó Asuka que pasaba para visitar, pero al oir los gritos y los golpes pensó que era mal momento.

_ Ven Asuka pasa, está bien, comúnmente no son así.-dijo Akuma algo divertida- ya las fueron a separar.

_ ¿Las? ¿Quienes están peleando? -Asuka había pensado que eran 2d y Murdoc-.

_ Leez y la amiga de Noodle.-dijo y le dio tiempo a cazar la idea- en serio, te lo juro.

Entonces dirigió a la mexicana a la sala donde aún intentaban sacar a una encima de la otra. Al verlas, Asuka, no sabia si reír o ayudar. ¿Quién lo hubiera creído?, probablemente nadie de no haberlas visto, ¡Dios! Se tiraban de los pelos, se golpeaban mal, y peor lo que se decían!!

Al parecer no se llevaban tan bien como los demás creían.

Se metieron Damon y Jamie, y finalmente las separaron.

_ ¡Estupida!! ¡Mira lo me has hecho hacer!!-dijo enfurecida la loba, mientras 2d se veía algo asustado-.

_ YO te he hecho hacer?! Yo no te hice pelear, yo no se hice decir nada, tu empezaste!!!-respondió la rusa desde la otra parte del living-.

_ Tu no puedes tomarte una pregunta tan mal !!, estas loca!-Leez se dio cuenta que la expresión de Milla había cambiado-.

_ Loca tu madre.-dijo en tono bajo, empujó a Murdoc y Damon, que la retenían. Miró a Leez, la loba había ganado, entonces entró al ascensor y se fue a su cuarto.

Asuka estaba muy confundida, le ayudó a limpiar a Akuma, había cosas tiradas por todas partes.

_ Akuma tendrías que ir a hablar con Leez.-dijo la vampira-.

Entonces estas se miraron, contuvieron una pequeña risa y siguieron levantando cosas. Se había algo que tenían en común era que les gustaba los desastres y más el de los otros. Pero aún así Akuma si fue a hablar con Leez. La loba estaba rara, no sabía decir porque había reaccionado así, ni siquiera con Murdoc se había comportado de esa forma. La verdad se sentía algo incomoda con Milla pero nunca pensó que llegaría a tanto. Era como si algo la obligara a estar lejos de ella, como si la repeliera por completo.

Milla tampoco sabía muy bien que había pasado, porque se sentía tan enojada, tan a la defensiva, se sentía mal, no había querido pelear con Leez, de ser honesta había algo que le caia mal, no sabía porque pero así era.
Tenia que disculparse, se arrimó a la puerta, estiró su mano para tomar la perilla pero la retiró. Seria mejor mañana mas calmadas.
Se cambio de ropa por 14º vez en el día y decidió no almorzar. Fue al baño y se miró en el espejo, no tenia nada en el rostro pero en cuanto a los brazos los tenia llenos de moretones. Prendió el equipo de música que le había prestado Akuma, pusó su CD favorito "The Best", t.A.T.u., y lo subió. No quería pensar, se recostó en su cama y solo escuchó la música.

En el café estaban 2d, Murdoc, Russel y Noodle que era observada por todos. La nipona sabía que significaba pero no solo fue culpa de Milla, Leez también pudo haber parado.

_ Deberías hablar con Milla.-dijo Murdoc calmado- Ella no es así.

_ Si quizás tengas razón.-le contestó a medias-.

_ Quizás... Se agarro a golpes con mi novia.-dijo 2d en un tono medio alto- Leez no actúa de esa forma.

_ No, pero lo hizo 2d.-dijo la nipona-.

_ Ah? -2d siempre defendía a Leez- Leez no tiene la culpa! Seguro fue esa quien empezó!

_ Esa! Tiene nombre. Además como sabes que no fue tu noviecita!-las cosas se ponían feas-.

Suerte que Murdoc sabia que hacer entonces, la tomó a Noodle del brazo y salieron.

_ Noodle te digo en serio, ve a hablar con ella, no importa quien tiene la culpa o quien empezó. Debe arreglar las cosas con Leez, no quiero gente violenta mas que yo.

La japonesa lo miró, tenía razón y como odiaba cuando Murdoc tenia razón. Se encaminó pues al habitación de la rusa.
Justo se cruzó a Akuma, quien se acercó a Murdoc y lo miró con sus ojos verdes.

_ Ahora eres tú quien le enseña a Noods, bien creo que vamos avanzando.-la diablesa a veces se sorprendía de lo mucho que Murdoc había madurado-.

_ Milla-san, abre la puerta.-dijo la nipona desde el pasillo- o sino la tiro abajo.

Milla tomaba muy en serio a Noodle, a pesar que no queria hablar de lo ocurrido le abrió igual. Al entrar ambas se pusieron en defensiva, ocultando todo.

_ ¿Que fue todo eso? -preguntó finalmente-.

_ No lo se, solo pasó. -dijo la rusa que no podia comprender- yo no quise, lo siento. Me disculparé con ella mañana.

_ Pero...¿por que?

_ No lo se, creo que me caia mal y no lo sabía.-dijo algo graciosa-.

_ Pero, no porque alguien te caiga mal la golpeas sin motivo ¬¬ -la miró seria-

_ Bueno Noodle ¡no lo se! ¡No se porque actue así! Lo siento, si.. –la rusa intentaba controlaba su carácter-

_ Si te molesta algo debes dejarlo de lado, aquí somos todos o nadie, ahora todo el mundo se pondrá en tu contra o no te das cuenta? -dijo ya agresiva-

_ Al menos yo no oculto lo que siento como tu.-la rusa se sorprendio de si misma-.

_ ¿Que YO oculto lo que siento?!-indignada-

_ Si al verte de nuevo supe que había algo que no te gustaba de este lugar.

_ No…no es cierto! A mi me encanta como están las cosas en mi vida, tu eres la que oculta cosas! O tengo que recordarte..

_ No lo digas!-mirada amenazante- di la verdad! No te gustan los cambios y ahora que no tienes el control de todos eso te molesta y por eso lo ocultas, no quieres herirlos!!

_ …………-calló, la miró, y calló- tu no sabes nada!!

_ Si lo se, porque te conozco Noodle, no te gusta nada de lo que pasa porque temes perderlos y ellos no lo saben. Mientras ellos sean felices no te importa tu propia felicidad. Debes entender que cada uno sigue un camino, tu debes seguirlo también. -Milla jamás había hablado con tanto razón- tu los quieres y esta bien, pero piensa, ¿Está bien que tu estés así?

Noodle sabía que tenía razón, en vez de ella separarse de ellos, ellos se había separado de ella. Siempre los había cuidado ella sola, ahora se sentía sola. ¿Cómo era posible que alguien supiera tanto de ella?

Una discusión había sacado varias cosas al sol y sería mejor parar antes de…

_ Aún así tienes razón también, yo oculto lo que siento. -Milla dejó de pensar- pero solo quiero protegerte -o.o- protegerlos de lo que soy, no quiero herirte..

Ya era demasiado, el impulso, la atracción, ese cosa que volvía loca a cualquier persona, el amor. Todo se junto y no pudieron más. Noodle se abalanzó y la besó intensamente. Milla a penas podía creerlo así que solo se dejó llevar. Pero poco duró el momento, alguien tocó la puerta.

_ ¿Chicas están bien? -era Asuka que al pasar al café las escuchó discutir-

Milla miró a Noodle quitó sus brazos de su cuello y le tapó la boca con la mano (la nipona se había tentado de risa).

_ Si …-la miró a Noods-.

_ Asuka-susurró-.

_Si Asuka todo bien ya vamos, cosa de tomar un café juntas.-dijo la rusa algo nerviosa-.

_ Ok, pero apúrense que traje muffings y la bestia de Murdoc no les va a dejar ni uno! -dijo mientras se alejaba-

Solas nuevamente, Milla se sentó en la cama. Noodle fue a su lado, o eran muy impulsiva y eran muy extrañas. Jamás hubieran pensado en que algo así les pasaría, en especial Noodle.

_ Noodle yo…-la nipona le puso sus dedos en los labios-

_ No lo digas, yo…también…-sonrío como hacia mucho no lo hacía-.

Tomó su rostro y recibió una pequeña descargar, pero no se alejó. Se acercó aún mas y con el mismo brillo en los ojos que la rusa, Noodle le confesó.

_ Te Quiero Milla.

Una alegria desconocida invadió los cuerpos de las dos. Milla miró el leve tiemble en las manos de Noodle y se las tomó. ¿Como era que ella pudo? Era imposible. Decidió no arruinar el momento y solo se quedaron allí acostadas una al lado de la otra, felices de nada.

Noodle nunca se lo dijo pero en realidad si había sentido algo al besarla pero no era dolor. Por eso dejó de preocuparse por lo de tocarla. Y aunque le diera corriente no podría resistir estar lejos de ella, no otra vez.

Al rato salieron y fueron a tomar algo, se morían de hambre. Entraron al café y estaban todos. Incluso Leez, que ignoro por completo a Milla. Esta se le acercó.

_ Lamento haberte golpeando e insultado, te pido perdón.-dijo avergonzada-.

_ Te perdono, lo siento también.- se levantó y la abrazó-.

Pero no, había algo que las hacía rechazarse entre sí, se separaron con media brusquedad y siguieron cada una por igual. Se había arreglado si, pero esa fue solo una de las primeras peleas que tendrían, a lo que decidieron solo hablarse de ser necesario. Pero igual se ayudaban, solo que la relación entre ellas siempre sería inestable.

A diferencia de la nueva relación que tendría con Noodle desde ese día en adelante.

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