Adios
Пока (Adiós)
En el cielo nublado la luz de la luna parecía despertar espectros en la oscuridad. Los zombies se escondían entre las tumbas, quizás temían a la inminente lluvia.
Dos jóvenes apoyadas en una vieja terraza observaban el lúgubre paisaje recordando momentos, no todos buenos pero en donde estuvieron juntas. Una pequeña radio se escuchaba desde la cocina, canciones viejas e inolvidables. Un silencio perturbador rodeaba los corazones de quien temían verse a los ojos.
La japonesa estiró su mano en busca de cariño, la rusa como siempre le correspondió y entrelazando las manos sus miradas se encontraron exponiendo las incertidumbres entre ellas. Así quedaron en un momento en que el tiempo parecía haberse detenido, pero interrumpidas por un relámpago que las iluminó por completo volvieron a mirar la nada.
_ Pronto lloverá, ¿No quieres entrar? –preguntó sin emoción alguna-
_ Estaremos bien. –responde con su voz fría-.
Milla se apoyó en el hombro de Noodle, quien dejó descansar su rostro sobre la larga cabellera de ella. Cuantas cosas habían vivido, cuanto habían aprendido, cuanto habían querido, cuanto…
Desde su llegada, sabia que seria difícil, esta vez sus sentimientos callaron ante su razón.
Extrañaría mucho a sus amigos, en especial a Akuma, la única con la cual pudo abrirse y tener un consuelo en momentos difíciles. Ojala algún día pudiera ayudarla como ella lo hizo alguna vez.
Murdoc, ese hombre de apariencia tan distinta a su personalidad, su primer amigo. Michiko con su encantadora forma de ser, en su mundo de colores con ovejas arco iris quien hubiera dicho que terminaría siendo su cuñada. Leez, la loba, quizás no se simpatizaban pero entre las peleas y discusiones siempre le había tenido un cariño especial.
En cuanto a los demás; 2d, Russel, Obsidian, Val, Asuka y Eve basta y sobra decir que nunca podría olvidar su amistad, que aunque corta fue verdadera.
Mientras mas recordaba más deseaba quedarse. Suerte que una pregunta la sacó de su mar de memorias.
_ ¿Desde cuándo lo supiste? –pregunta la nipona-
_ Desde que te besé por primera vez. –responde serena-
_ ¿Y por qué nunca dijiste nada?
_ Por la misma razón que Murdoc y 2d , no quise lastimar a nadie. –Cierra los ojos- la muerte es aceptable, la desaparición en cambio es angustiante.
Empieza a llover, intensa y fría el agua termina por hacer desaparecer los zombies, mientras la luna se oculta tras la tempestad.
Al sentir el agua por su cuerpo Milla soltó la mano de Noods, se sacó los guantes marrones que siempre tenía y los dejó caer al suelo. Ofreció su mano, descubierta, a la chica que tenía al lado y esta sin dudar se la tomó sin temor alguno.
La rusa respiró profundo, esa extraña unión es lo tendría que romper antes de que fuera demasiado tarde.
Ambas sintieron una sensación de dolor recorrer sus cuerpos pero era mayor el dolor de sus almas. La decisión estaba tomada, nada la haría cambiar de opinión.
_ Lamento haberte mentido –confiesa la japonesa- jamás me aproveché de ti, quiero que lo sepas.
_ Lo sé, yo nunca desconfíe, también he mentido y los siento. –su voz se quebraba- Noodle yo…
_ -la interrumpe- No me importa, ya nada me importa.
_ No digas eso, tienes mucho que hacer aún. –Sonríe- tienes que cuidarlos.
_ Pero yo no soy…-apoya sus labios sobre la frente de ella- quien ellos creen.
_ Solo hay una Noodle para mí. –La mira- tú no eres como ella, no sé porque pero se que es así.
_ Murdoc quiere que cambie para la presentación de su nuevo álbum y así será. Soy un reemplazo, él sabe que ella volverá. Después ya no me querrán y quedaré sola.
_ Ven conmigo. –le dice seria-
_ ¿Contigo dónde? –desconcertada-
_ Cuando eso ocurra, búscame… porque yo siempre te querré.
_ Quédate aquí entonces. –Para que habrá mentido-
_ No, no puedo ver en lo que te convertirás, será mejor irme. –Ahogó un par de lagrimas- yo no soy parte de este camino, tú camino.
_ ¿Y qué haré sin ti? –Se levanta aun tomada de la mano- tú eres la única que sabe lo QUE soy en realidad.
_ será QUIEN eres –le acaricia la mejilla- Debes cuidarlos, aunque sea por mí.
_ ¿Qué quieres que haga? –la mira sin parpadear-
_ Está con ellos, llama a Les dile que mi fui él entenderá, que nada le pase a los niños, pelea con Leez de vez en cuando, cuida de que Michiko no se mate en sus caídas, ayuda en lo que puedas y…sobre todo…-sus rostros brillosos por el agua se acercaron terminando un beso tan intenso como la lluvia a su alrededor-…no me olvides.
La abrazó unos minutos y le dió la espalda, dos pasos a la cocina y Noodle le tomó la mano quedando espalda con espalda. Sus miradas eran oscuras y sus corazones luchaban por no quebrarse.
_ Este es el fin. –dijo la nipona temblando-
_ Nada termina... –deslizó su mano y se suelta del agarre-...solo cambia.
La rusa busca su mochila y bolso, sale de la cocina y toma el ascensor. En el living se detuvo un instante, respiro un anhelo en forma de suplica y sin nada mas que dejar solo abrió la puerta y salió.
Camino por la empinada bajada mientras el barro manchaba su ropa blanca, al igual que ese lugar la había marcado. La lluvia escondió su llanto y la tierra se llevó su dolor. Milla Kish dijo "Пока" abandonando a su corazón en ese beso que fue.
Su figura desapareció en las sombras.
Noodle se quedó bajo la lluvia, tomó los guantes del piso y se los puso. Cayó al suelo y abrazándose empezó a llorar en silencio.
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Al día siguiente Akuma y Leez encuentran a la japonesa dormida en el sofá del living, estaba en piyamas y mojada. Tenía unos guantes marrones puestos y una mini radio se escuchaba cuan susurro en la habitación.
La diablesa la sacudió suave y una vez despierta le pregunta:
_ Noods cariño ¿Qué haces aquí? ¿Pasó algo? –con tono maternal-
_ Solo…..si….-pasa sus manos por su rostro y nota los guantes- ….Milla se fue….
Al terminar la ultima palabra salió corriendo a su cuarto.