Pasó más tiempo del esperado para que ese "Lo haré" se volviera una realidad. Y en el transcurso, cosas inesperadas ocurrieron por Kong.
Un día estaban hablando las chicas de Noodle y Milla, de hacerlas salir un poco y que se yo, en eso la rusa como siempre las escuchaba desde la otra habitación.
_ Tendríamos que convencer a Noods para que salga, digo le vendría bien, todo el día se la pasa encerrada en su cuarto. - decía Akuma-
_ Si quien sabe, quizás hasta incluso podría conocer a alguien.-acotó Obsidian-.
Al escuchar esto se le erizaron los pelos a Michiko. Sabía que Noodle y Milla estaban juntas. Entonces las chicas lo notaron. Le preguntaron que tendría de malo y la pobre de Michi no sabia que contestar.
_ No, no para nada…-todas la miraban con cara de "no te creo"- pero creo que se ve con alguien..nose..-intentó huir del cuarto pero Akuma la agarró de la remera-.
_ A no, Michiko ya empezaste ahora cuenta, con quién se esta viendo?-dijo con la curiosidad que todas las mujeres tienen-.
_ Ah no se..Jeje
Milla al escuchar todo eso decidió entrar a ayudar a la pobre pelirrosa.
_ Lo que Michiko quiere decir es que se vio con alguien, pero ya no. -le guiñó el ojo discretamente-.
_ Si era eso…-sonrío de forma inocente-.
Después de esto Michiko y Milla se pusieron a hablar a solas en la terraza.
_ ¿No lo van a decir nunca?
_ No se Michi, si fuera por mi ya lo sabrían pero Noods…digamos que no esta muy segura.- miró el horizonte-.
_ Si de algo ayuda yo las apoyo, además los chicos las quieren.-tratando de animarla-.
_ Es que el problema no son los chicos…-sale de la terraza-.
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Estaban en el centro comercial comprando ropa, algo muy aburrido para Milla ya que nunca se podía comprar lo que le gustaba. Y las chicas se medían y se veía. Habían llevado a Dez con ellas, así que se quedó con Milla mientras se probaban conjuntos. En eso Noodle se arrimó del probador y le dijo:
_ Milla mira, ¿te gusta este?- y salió con un traje muy atrevido-.
_ Ehh…si..Si es muy lindo Noods.-algo sorprendida-.
En eso se acerca un chico y empieza a seducir a Noodle, y ella no le da ni bolilla pero el insistía e insistia. La rusa tenía un gran defecto, era absolutamente celosa, y más aun tratándose de un hombre. Entonces se levanta, deja a Dez sentada en un banco y le hace frente al chico.
_ Ella ya dijo que no. ¿O acaso estas sordo? -con tono medio alto-.
_ Ya tranquila, además ella me tendrá que rechazar no tu.-la desafío el chico-.
Se acerca más a Noodle. A lo que la rusa se pone en medio.
_ ¡No te acerques a mí no..!- entonces Noodle le tapó la boca-.
_ Vete de aquí o llamo a seguridad.- le saca la mano a Milla- Lo siento pero las chicas están cerca y podrían haber…
_ ¿Escuchado? -dice con sarcasmo mientras va a buscar a Dez y se va para la salida- Las esperamos en el geep.
_ Milla no lo tomes así…-dijo la nipona-.
_ A no, y como quieres que lo tome. -abrió la puerta y se fue-.
_ Nunca CREI que fuera celosa O_o
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Estaban hablando con Obsidian y la bruja notó algo extraño en las dos.
_ ¿Hace cuanto que son amigas? -dijo con asombro, era increíble como sus auras se complementaban-.
_ mm..creo que casi un año, no Noodle? -dice mientras servía té-.
_ Si, la cosa es que nos llevamos muy bien.-dijo con algo de incertidumbre en la voz-
_
mmm…eso no parece una amistad -volvió a verlas-
pero no, no creo._ Me pasas el azúcar –pidió la rusa-.
_ Claro am…miga..-a veces se olvidaba y al ver a Milla notó que se había tentado-.
_ ¿De que se ríen?- pregunto divertida Obs-.
_ De nada! – contestaron algo sonrojadas-.
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Estaban en el cuarto de Noodle, Leez y ella bailaban mientras Milla leía una revista en la cama. Entra Val y le hace señas de que bajen un poco el volumen. Una vez que se pudo hablar les preguntó.
_ Vamos con Asuka y Damon a una presentación de bandas j -rock. ¿Vienen?
_ Yo voy, déjame que veo si 2d también quiere. -dijo la loba mientras salía del cuarto-.
_ ¿Tú que piensas? - preguntó Noods a Milla- Vamos?
_ Que acaso es tu mamá para preguntarle si puedes ir - dijo Asuka que estaba detrás de Val-.
_ Ah, no para nada, solo que, bueno no voy a dejarla sola. -dijo la japonesa-.
_ Esta bien Noods, ve, yo me quedaré no tengo muchas ganas. –seguía leyendo la revista-.
_ Ok entonces vamos -dijo Asuka a la par que sacaba a la japonesa del cuarto-.
Al oír la escenita, Leez pensó: La verdad Asuka tiene razón, esas dos están todo el tiempo juntas… por su mente paso la imagen de cuando Noodle le mintió y se fue al cuarto de Milla en vez de irse a practicar. ¿Amigas?
Varias situaciones y accidentes como estos ocurrieron. Lo que hizo que Milla tuviera que sacarle el tema a Noodle de decirles la verdad a los chicos, cosa que se fue estirando y estirando, hasta que un día la rusa recibió una llamada que las dejaría en una encrucijada.
Entró en el cuarto de Noodle con una cara de tragedia total.
_ ¿Milla que ocurre? -dijo corriendo hacia ella-.
_ Kyuzo quiere que regrese con él. – calló un momento- no puedo defraudarlo.
Noodle quedó en shock, que Milla se iría otra vez, no, no podía dejar que eso pasara. Un sentimiento de enojo y desesperación salió de su interior.
_ Te vas? -casi gritando-
_ Noodle yo no puedo, le debo mucho a Kyuzo. –ya algo sensible- Créeme que si pudiera me quedaría, pero…
_ Entonces solo viniste para irte de nuevo. -dijo enojada-.
_ No! Yo vine decidida a decirte lo que sentía. -se acercó- pero no puedo fallarles, ellos me ayudaron y… simplemente no puedo…
_ Los pones encima de mi! -ya empezaba a perder la lógica-.
_ No, Noodle es solo que yo tenía una vida antes de ti y no puedo solo olvidarla.-sus ojos brillaban- Yo te amo Noods, pensé que…
_ Que? Que me iba a alegrar de que te fueras!
_ Yo me fui por miedo, solo creí que no podrías tratarme como alguien normal, cada día que pase lejos de ti solo pensaba en regresar!!- comenzó a llorar- además yo no soy nada aquí!!
_ No metas eso, estamos hablando de otra cosa.
_ Otra cosa! otra cosa! Siempre es lo mismo y yo ya me cansé de callarme..
_ YO te hago daño?! Tú fuiste quien me dejo llena de dudas!! Sabes cuanto sufrí por no entender que me ocurría?
_ Noodle basta no quiero hablar mas eres muy... cuando te pones así! – sigue llorando- yo también sufrí! Y ahora que somos honestas tú no puedes admitirlo!!
_ Muy qué?? -sarcástica- Tú eres a la que no entiendo, regresaste solo para…
_ No te atrevas! -la mira furiosa- sabes que, si eso es lo que piensas de mi entonces seria mejor que me valla, quizás era mejor estar sola!!
_ TÚ siempre has estado sola Milla!!!
_ Eres una idiota!!!- la empuja y se acerca la puerta-.
_ Al menos no estoy loca…-en tono bajo pero hiriente-.
Milla queda perpleja ante las palabras de Noodle, ese era el peor insulto que ella podía recibir y la japonesa lo sabía. La miró con tristeza, salió y cerrando la puerta de un azote.
Recién entonces Noodle reaccionó de lo que había dicho. Corrió a buscarla, pero se había encerrado en su cuarto. Golpeó la puerta pero nada.
_ Milla abre, no quise decirlo, lo siento, soy una tarada, Milla abre la puerta!-tenía la cara contra la puerta-.
_ Vete! No quiero hablarte! -golpeaba la puerta-.
La nipona puso su oreja en la puerta y escuchó como Milla lloraba del otro lado.
_ Abre por favor, lo siento en serio, lo siento no debí…
_ Vete, por favor…
Resignada la dejó sola. Se sentía la idiota más grande del mundo, como pudo haberla tratado tan mal. Que mierda pasó por su cabeza, había actuado de una forma horrenda. Camino por Kong, se fue al carpark y empezó a tirar y patear todo lo que encontró en su camino. Necesitaba desquitarse aunque fuera de ella misma. Pasó un rato y Russel entró al carpark y la vio tan furiosa que tuvo que detenerla antes de que rompiera todo.
_ ¡¿Noodle que tienes?!- decía mientras intentaba agarrarla-.
_ Nada, solo déjame! -mientras se escapaba de sus agarres- no puedo ser tan estupida! Soy una idiota! No pude tratarla así! -se maldecía a si misma-.
Después de destrozar la mitad de la basura que había en el carpark, la nipona cayó al suelo, cansada y también triste. El baterista se acercó a ella y notó que estaba llorando. La abrazó y la ayudó a levantarse. La llevó al living y le empezó a hablar pero se dio cuenta que ella no le diría que le pasaba, solo podía estar allí a su lado.
_ Ya Noods seguro todo se arreglara. -decían mientras la abrazaba- tranquilízate o te va a hacer mal. El baterista estaba preocupado, que cosa le había ocurrido que estaba así, Noodle la chica con mayor confianza que nunca conoció.
Mientras en su habitación la rusa estaba también pasando por un mal momento. Lloraba y lloraba, algo a lo que no estaba acostumbrada. De niña siempre le taparon la boca para que no gritara y de ahí tiene esa reacción frente al dolor, no demostrarlo. Pero lo que le dijo Noodle no pudo ser guardado.
Leez había ido a su cuarto por un par de cosas y al pasar por la puerta del cuarto la había escuchado.
_ Milla estas bien? – preguntó mientras sacaba sus orejas de loba para escuchar mejor-.
_ Si, solo déjame sola Leez -contesto la rusa-.
Quizás no le caía muy bien pero Leez se preocupaba por todos y no pudo evitarlo. Fue a buscar a Akuma y ambas intentaron hablar con ella. Cosa que fue en vano, al aislarse no había nada que a sacara de allí. Entonces la diablesa y la loba bajaron al living donde encontraron a Noodle igual.
_ Noods que pasa?! –pregunto Akuma mientras la veía-.
_ No va a hablar ya lo intente miles de veces, no se que le pasó.-dijo Russel que seguía abrazándola-.
_ ¿Se pelearon Milla y tú? –dijo Leez cuyo instinto no fallaba-.
_ -silencio-
Pasó todo el día de la misma forma, una encerrada y la otra rodeada de todos. Al final Noodle se fue a su cuarto. Los chicos estaban muy confundidos con lo que ocurría, pero aun peor no sabían como solucionarlo.
A eso de las 13:24, Noodle salió para ver si podía disculparse con Milla, pero al llegar notó que la puerta estaba abierta. Miró el interior y vació. Por un segundo pensó que se había ido de verdad, pero después vio que sus cosas seguían allí. Recorrió los pasillos de Kong susurrando su nombre. No la encontró. Inclusive revisó el subsuelo y nada, ¿donde se había metido? Al subir del subsuelo le pareció escuchar algo desde el patio, corrió hacia fuera y entre la peligrosa oscuridad busco esa voz tan conocida. Los zombies ya se habían levantado pero no le importó.
_ Milla! Milla! Donde estas??!! -después de varios intentos nadie contestaba pero Noodle no se rindió y siguió llamándola-.
_ Noodle!!! -la voz parecía cercana-.
La japonesa corrió hacia ella, estaba arriba de un árbol, rodeada de zombies. Los cuales recibieron una gran paliza por parte de la japonesa. Subió las ramas, ayudó a Milla y escaparon al carpark.
En el camino Noodle no notó que a la rusa le faltaba el aire.
_ ¡¿Que pensabas?! No sabes acaso que esas cosas pueden matarte!! –le decía Noodle asustada, la miró tenia los ojos rojos y estaba pálida.
_ yo……Salí a caminar…..me senté en el árbol…y me quedé dormida…-descansó unos minutos- me saqué los guantes……y descargué algo porque estaba alterada….pero fue demasiado……
Noodle sabía que Milla necesitaba la energía justa para funcionar, su cuerpo se había acostumbrado a la continua aceleración. Lo que para ella era hipertensión para Milla era normal. Ahora su corazón latía mas despacio de lo normal costándole el aire a la rusa. En lo que pensaba, Milla no pudo sostenerse y cayó al suelo.
_ Milla! – la agarró justo antes de caer- despierta! Despierta!
La recostó y se desesperó al verla cada vez mas agitada. No sabía que hacer, no podía llamar a Asuka porque se había ido a su casa, y ella no sabia nada sobre medicina. Solo le quedó una opción, debía buscar a Murdoc, a fin de cuentas había sido doctor, seguro seria de más ayuda que ella sola. Corrió hacia el winnibango y casi derriba la puerta de tanto golpear.
_ Pero quien mierda - Murdoc despertó y casi despierta a los niños también de no ser porque Akuma lo hizo callar- ya voy, espere ya voy.
_ Rápido Murdoc-san! No hay tiempo! -gritaba Noodle desde afuera-.
_ Eh? Noodle?! –se vistió disparando y salió de la Winnie-.
_ ¿Que pasa Mubsy? –preguntó media dormida Akuma-.
_ Noodle esta fuera.
Salió y la japonesa lo dirigió justo donde estaba Milla. El satánico la revisó, su pulso estaba normal pero Noodle le dijo que estaba descompuesta.
_ Murdoc-san créeme tenemos que subirle el ritmo cardiaco.-decía ya muy asustada-.
_ Pero niña está bien cuando lo entenderás!!-decía desesperado-.
_ Ella no es normal, Murdoc confía en mí, después te explico ahora hay que darle algo!!
El satánico miro los ojos de Noodle, no mentía. Fue rápido a un botiquín que siempre tenia a mano desde que nacieron los niños y buscó epinefrina * lo mas rápido que pudo. Volvió afuera, le subió la remera y se la inyectó en el pecho. La droga recorrió el cuerpo devolviéndole su ritmo normal, ante el shock Milla despertó algo alterada, se calmó poco a poco y recuperó el control de si misma. Con una mano se tomo el pecho y con la otra la cabeza, miró a su alrededor, notó que se le veía el brasier y se bajó la remera con apuro.
_ ¿Que paso? - dijo después de un tiempo-.
_ Nada solo te desmayaste. –respondió Murdoc-
_ ¿Me desmaye? –miró a Noodle- a si ya me acuerdo.
Se levantó como pudo y caminó hacia el living.
_ Espera Milla ¿estas bien? –preguntó mubs que se sorprendió de ver como se tambaleaba-.
_ Si Murdoc no te preocupes. –cerró la puerta del carpark-.
La japonesa intentó ir detrás de ella pero el satánico la detuvo en seco.
_ Debes esperar a que le pase el efecto, debe estar algo aturdida. - Noodle le afirmó con la cabeza e intentó irse pero la detuvo de nuevo- y debes decirme que acaba de ocurrir.
La japonesa le explicó todo sobre Milla. Ya con eso el satánico entendió muchas cosas, la dejo ir, pero Noodle no sabia que hacer.
Entro al living y casi pasa al ascensor cuando alguien la detuvo.
_ Lo siento. –Milla estaba sentada en el sofá- siempre termino causándote problemas.
_ Tú nunca me has causado problemas Milla, yo lo siento, no debí haber dicho todas esas cosas. – se sentó a su lado-.
_ Esta bien, se que fue por miedo, nosotras... – mirando el suelo-.
_ Si sientes que debes ir ve, yo no te detendré, pero yo no quiero que te vayas – le levanta la mirada hacia ella- yo te quiero demasiado.
_ No quiero irme Noodle – la abrazo fuerte- ¿qué haré? No puedo darles la espalda a ellos. Yo… -silencio-.
_ Arreglaremos las cosas, lo prometo.
La rusa la miró, que tenía pensado la nipona?
Tanto tiempo pasaron en la oscuridad de ese cuarto que se quedaron dormidas en el sofá.
A la mañana siguiente fueron despertadas de una forma poco convencional. Una joven de 17 años les cayó encima.
_ Ja! Ya las encontré!!!-gritó Michiko- que hacen acá solas -susurró-.
_ Ah?? -se vieron y notaron que estaban abrazadas en el sofá- Ah!! - del susto se cayeron al suelo junto con Michi-.
Russel y Obsidian pasaron y las vieron en el piso muriéndose de risa. El aspecto de Noodle y milla era horrendo, todas despeinadas y desalineadas.
_ Hey juegan a las escondidas o la guerra?? –preguntó la bruja-.
Se miraron, Michiko las miró divertidas y se volvieron a reír. Se levantaron y se fueron a arreglar, mientras Leez preparaba el almuerzo junto con Akuma y al escuchar las risas:
_ Pero quien entiende a estos mortales, ayer lloraban sin razón y ahora se ríen. –dijo la diablesa mientras vigilaba a los niños-.
_ Mmm..no lo se Aku esas dos tienen algo raro. – dijo la loba-.
_ Raro? Bueno no importa, al menos parece que están mejor. –no tenia ganas de discutir, Dez molestaba a Danz- quizás es idea tuya Leez.
Una vez servido el desayuno las chicas llamaron a todos. Solo Noodle faltaba, empezaron sin ella.
_ Milla no sabes que le paso a Noodle ayer? –pregunto Obs- estaba muy mal.
_ No ni idea, no la vi en todo el día. -contesto algo sorprendida de enterarse que Noodle había estado mal como ella-.
_ Y a ti que te pasaba? Digo, se pusieron de acuerdo, ambas estaban igual y nadie sabia que hacer. –dijo Akuma y de pronto recordó que anoche Murdoc se había despertado por algo- Mubsy que sucedió ayer al que te fuiste de la Winnie.
_ Nada, creí escuchar ruido en las cercanías. –que bueno que sabia mentir. Pero esta vez no lo iba a salvar-.
_ No, me habías dicho que Noodle estaba afuera. –lo miró con sospecha-
_ Si, si tienes razón a ella había escuchado, pero no era nada solo quería mostrarme algunas canciones que había escrito. –se le acaban las ideas-.
_ Canciones? A las dos de la mañana, Murdoc ni yo te creo. –dijo ya con cierto tono enojón-.
_ En realidad me sentía algo descompuesta y Noods le pido que me revisara. – intenta salvar a Murdoc- le pedí a Mubs que no dijera nada, no me gusta molestar a la gente tan tarde.
La loba no contuvo su curiosidad e hizo una pregunta algo muy difícil de responder.
_ ¿Y que hacían tan tarde ustedes dos?
A la rusa se le puso la mente en blanco (ya sabia lo que era ser 2d), no tenía ninguna excusa lógica o razonable, no sabía que decir.
_ Ella y yo estábamos juntas porque queríamos arreglarnos, nos habíamos peleado por eso estábamos como estábamos. –Noodle entró en la cocina- y además hay otra cosa que quiero decirles…que yo y Milla somos…-trago saliva mientras un gota de sudor corría por su cara- …nosotras somos…novias! –medio gritando cosa de hacerlo menos largo-.
Hubo un gran y largo silencio después de eso, habían quedado con ojos como platos y bueno quizás sorprendidos. La rusa se levantó y la abrazó.
_ Tranquila, ya lo hiciste, ya esta, Noodle vuelve al mundo. – se quedó frente a frente mirándola con una sonrisa en la cara.
_ Si lo hice, lo hice, lo hi... – emocionada, mira a los otros y se le va la emoción-
Medios shockeados, se miran entre sí, Murdoc y Michiko se miran "ya lo sabia". Y bueno pensamientos, palabras, cosas pasaron por la mente de cada uno. Y todo llevó a lo mismo, ellos la querían y las aceptaban, solo que nadie sabía como decirlo, es mas, nadie se animaba a hablar. Murdoc se río al verlos tan miedosos. Michiko no aguantó y se río igual.
_ jajajajjajaj ya porque no le dicen que las queremos igual - dijo mientras se acercaba a las chicas- miren no se preocupen por el silencio, ya se les pasa, así que yo diré lo que piensan. -se puso serio- chicas no importa que sean, las queremos igual que siempre, si es algo sorpresivo, pero nos hace muy felices que confíen en nosotros y nos hayan contado. -los mira los otros- no es así chicos?
Todos asientan con la cabeza y la boca abierta.
Después de unos días la impresión se les fue y todo se volvió algo normal. Desde esa mañana cada vez que Noodle y Milla estaban juntas ya no debían aguantarse las ganas de decirse amor, de abrazarse y de besarse… . Ahora no tenían que ocultar sus sentimientos y solo eso les importaba.