viernes, 2 de abril de 2010

Una Mente Confundida

Noodle abrió los ojos, miró a su alrededor, estaba en su cuarto. Pero no estaba sola, no, a su lado Milla la abrazaba mientras dormía. Hacía semanas que dormían juntas, lo que trajo algo de angustia a la mente de la japonesa, esa noche de primavera la traía recuerdos, cosas que jamás hubiera entendido de no ser por su actual relación.
Se puso a pensar, a intentar ver como había llegado a ese lugar, acostada con una mujer que amaba.

Su basta memoria poco se remontaba en el pasado, solo estaba segura de que tenía un carácter fuerte, era extrovertida y siempre exigente con su trabajo. No tenia muchos amigos, casi todo el tiempo estaba con su "familia", ayudando a Russel en sus disecciones, con 2d jugando videojuegos o con Murdoc hablando de cualquier cosa.

Al pasar el tiempo, sus gustos fueron cambiando. Su forma de vestir, su corte de cabello, y por alguna razón no veía muy interesante el maquillaje, la moda, los chicos cool. Era muy practica en ese sentido, no le importaban mucho. Entonces se amigo mas con los chicos, dándose cuenta que no sentía atracción por ninguno a diferencia de lo que las chicas le decían. Esto solo la llevó a no tener novio alguno.

En su interior sentía que una parte de ella la conduciera a otra dirección. En el nuevo proyecto de Murdoc tuvo que poner lo mejor de sí intentando llegar a las espectactivas que él esperaba de ella dejando de lado su incertidumbre.

Después su vida fue tomando mas normalidad, Murdoc y 2d estaban de novios y Russel bueno lo estaba intentando. Estaba feliz, si, pero era difícil ir dejando de ser el centro de la atención de sus chicos, aunque creía que no volvería a caer en esas preguntar que a veces merodeaban por su mente…

Hasta que una rusa, llamada Milla, apareció en su vida. Ella cambió todo, había despertado emociones que creía no existían. Al besarla por primera vez, Noodle había sentido una gran libertad, como si por fin su verdadero ser emergiera.

En el tiempo en que Milla no estaba, la nipona notó como su atracción hacia las mujeres era cada vez más evidente.

Recordó las tardes que pasaba en su cuarto, solo para entender que era eso que sentía por Milla. Se tiraba en su cama con un gran sufrimiento, que le había ocurrido?Tanta fue su confusión que llego a creer que Milla tenia la culpa de lo que le pasaba. Incluso Murdoc empezó a temer que le pasara lo mismo que la Noodle original.

Al regresar, tenía una gran alegría, pero también enojo por haberla dejado, entonces guiada por este sentimiento deseo que no hubiera regresado.
Pero la noche que escuchó lo que le contaba a Dantz no pudo contenerse y terminópor pedirle perdón. El día en que se peleó con Leez, la rusa le dijo cosas que ella nunca hubiera admitido y en medio de tantas verdades no resistió mas el silencio y le confesó lo que sentía por ella.

Después nada, solo el presente.

Ahora... si se sentía tan feliz con Milla a su lado, ¿Por qué no tenia el valor de decírselo al mundo?
Varias veces habían hablado del tema pero siempre era ella quien se oponía. Tenía miedo de no ser aceptada, de que no las entendieran, a pesar de que confiaba en su familia, no tenia confianza en ella misma.

Al principio la rusa tuvo paciencia con Noodle, pero el tiempo pasaba y nada cambiaba. Un día se cansó y encerradas en el cuarto de Noodle le hizo la siguiente pregunta:

_ ¿Yo que soy para ti?

_ Mi novia.-contestó al instante-.

_ Pero ¿por que me dices novia y en frente del mundo sigo siendo tu amiga?, ¿te avergüenzo?

Así discutieron hasta que Noodle implementó una tregua muy común entre las parejas. Terminaron en ese momento te odio te amo que solo lleva a un solo lugar...la cama. De esta forma había llegado hasta donde estaba.

Entonces miró a Milla en su hombro, ella pocas veces sonreía pero cada vez que la veía, siempre, le regalaba un tierna sonrisa. Solo ella la hacía sentir, sentir que era más que una máquina, más que un reemplazo y de su interior una voz dijo:

_ "Lo haré"

CONTINUARA

^^ Bien se acerca el momento de la verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario