Milla había tocado la puerta hacia tiempo, pero nadie le contestó. Esto llamó su atención, Kong casi nunca estaba sin nadie en casa. Entonces fue cuando escuchó unos gritos que venían de la terraza de la cocina, se dirigió para allá.
La voz parecía de Akuma, caminó alrededor del edificio hasta dar con el Landfill. Intentó ver que pasaba pero no distinguía bien, parecía que había algo en la terraza. Entonces vio que al apoyarse, en los viejos barrotes estos se rompieron y la "cosa" cayó. Corrió a atraparlo y se dio cuenta de algo…era... un niño!? Tendría uno dos años no más, pero ¿Qué hacía un niño en Kong? La rusa lo sostuvo en sus brazos, lo miró y se sorprendió, era tan parecido a... Murdoc? Ya en un mar de confusión escucho a Akuma que se asomó por la terraza.
_ Dante!!!...ehh… Hey quien sea espere allí mismo!!-dijo mientras bajaba a recibirla-
Bajaron todos, Murdoc, Akuma, Leez, 2d, Russel, Obsidian y una chica de pelo rosa, ah?, no todos y Noodle? Al ver a Dante sano y salvo, Akuma y Murdoc fueron a abrazarlo. Esto confundió aún mas a la pobre rusa que no cazaba una. Fue allí que se dieron cuenta, ¿Quien era esa joven?
_ Disculpa sus modales, soy Obsidian y tu eres… –dijo la bruja mientras la observaba-
La rusa se sorprendió de que no la recordaran, pero tras el tiempo transcurrido comprendió.
_ Soy Milla Kish, hace mucho yo había vivido un tiempo aquí y como estaba cerca decidí pasar a visitar.-dijo y miró a Murdoc- que acaso no me recuerdas Nicalls.
El satanista abrió los ojos del asombro y fue a abrazarla (o_O), algo había cambiado en él, se veía mas feliz. En fin la rusa se alegró mucho al verlo. Le presentaron a Obsidian quien le cayó como todos la primera vez "neutra", era la novia de Russel, quien parecía haber pedido algunos kilos.
Akuma le presentó a Dante, su hijo, y obvio también el de Murdoc. Milla puso una sonrisa de oreja a oreja, que increíble que Murdoc hubiera tenido un hijo, se notaba que lo quería mucho, pero se veía algo fuera de tono todavía. Igual los veía a los tres y eran toda una familia.
Más tarde se percató de una chica de pelo rosa. Michiko notó esto e hizo una reverencia y se presentó.
_ Hola! Soy Michiko Azumaya, un gusto.-dijo mientras sonreía como siempre- que lindos guantes, yo tengo unos iguales.
_ Un placer Azumaya -dijo dándole una reverencia cordial-.
Así conoció y reconoció a muchos nuevos y viejos amigos, pero solo pensaba en uno solo. Después de unas charlas de esto y aquello, Milla tomó la palabra.
_ Y Noodle, ¿Por qué no esta aquí con ustedes? -dijo disimulando su ansiedad-
Todos se miraron, si hacia rato que la nipona no pasaba tiempo con ellos. Entonces Russel le dijo que lo más probable sería que estuviera en el estudio, que la podía buscar allí. La rusa como siempre solitaria, se dirigió al estudio con paso firme. Llegó a la puerta, respiró profundo y tomó el picaporte. Cerró los ojos y abrió la puerta. Fue donde la vio, más grande, mas linda, mas madura.
Noodle abrió sus ojos, era ella o solo una ilusión. La japonesa paró de tocar, miró a la mujer a estaba parada en la puerta y por un momento no supo que hacer.
Ambas se miraban los ojos, la misma sensación, la misma persona, pero algo detuvo ese momento y fue el orgullo de la nipona. Recordó el abandono se Milla, el dolor que eso le causo y la ira ante la confusión. Entonces frunció el ceño y fríamente pregunto.
_ ¿Que haces aquí? ¿Por qué regresaste? -caminó hacia ella- pensé que no volverías…ahora que lo pienso eso hubiera sido mejor. -Y pasó por la puerta dejando a la rusa sola-.
_ Yo vine a de… -el miedo envolvió su voz-.
Noodle tenia razón en enojarse con ella, después de todo si la había abandonado, pero ella sabía que también actúo mal. Entonces por qué se comportaba tan recia, por qué parecía tan oscura y rencorosa, ella no era así. Milla cerró nuevamente los ojos, pero esta vez para contener la lágrimas. Que débil que era, como podía ser, había vuelto, se atrevió a enfrentar la verdad y ahora en el momento de decirla se había acobardado ante solo unas palabras. Pero no terminaría así, no huiría como la ultima vez, no, esta ves lucharía.
Pidió permiso a Murdoc para quedarse unos días y así Milla Kish, se propuso a volver al juego.
Los días siguientes no fueron nada fáciles, no tenía lugar en la vida cotidiana de los chicos y Noodle la ignoraba por completo. Además de que había tenido unos problemas con el sarcasmo de Leez, que digamos su relación era algo inestable, todo lo contrario a Michiko de quien se hizo amiga. La pelirosa era media tonta pero era muy divertida y además había veces que no sabían si reír o matarla por su torpeza.
Pero no todo fue tan bien como la rusa esperaba. Noodle había hablado con las chicas y al parecer no era de nada bueno, Milla empezó a ser ignorada también por ellas. Esto despertó su lado depresivo. Comenzó a intentar tener una conversación con Noods pero no, era tan necia que siempre terminaba hablando sola.
Una noche, Murdoc le había pedido a Milla que cuidara de Dante porque tenía una cena con Akuma. Les gustaba ser padres pero también se merecían un tiempo para ellos. La rusa aceptó encantada, además 2d, Leez,Russel y Obsidian también salían; tendría un tiempo para pensar en paz.
Llegaron las 21:30 y Kong quedó solo en la oscuridad, Milla encendió su radio amiga y jugó un rato con Dante. Se sentía bien a su lado, le recordaba a sus niños allí en la base de Moscú, pero también le traía nostalgia. Le preparó la cena y lo llevó al cuarto de Akuma, donde tenia armado su cuarto. Lo meció un rato, pero notó que el pequeño no tenía sueño. Entonces lo tomó en brazos y se sentó en el sofá del living. Dante no lloraba, solo quería compañía. Milla lo miró, ella también necesitaba de alguien. Se sintió prisionera de sus emociones y empezó a decirlas como si Dante la escuchara.
_ Sabes una cosa, pequeño, te daré una consejo que yo nunca pude seguir. El día que ames realmente a una persona debes decírselo, por mas que no sienta lo mismo. Porque sino podrías perder toda la confianza que esta tenia en ti. Como me paso a mi… lo malo es si no tienes el valor de decirlo, todo se ve difícil, imposible.
Tú sabes que sientes, pero el otro no lo sabrá a menos que se lo digas. Yo la quiero, la quiero mucho, se que mas que a una amiga pero si ella no siéntese lo mismo...yo..yo..haría lo imposible por verla feliz. Porque cuando amas de verdad solo te importa la felicidad del otro, sin importa cuanto te cueste.
Y creo que yo no lo estoy haciendo bien. Sería mejor que estuviera lejos y Noodle me olvidara para seguir con su vida…aunque yo jamás podría olvidarla.
Salió de sus pensamientos y miró al 'angelito' que tenía en su regazo. Estaba dormido. "Seguro se aburrió de escucharme", pensó sonriente Milla. Se levantó con cuidado del sofá y se dirigió al cuarto de Dante, lo recostó en su cuna y cerró suavemente la puerta. Caminó por el pasillo en dirección a su cuarto y allí en el living la encontró.
Noodle parada, camino hacía ella y la miró. Había escuchado todo lo que la rusa le había dicho a Dante. Sus ojos verdes empezaron a brillar. Milla no sabía que hacer, ella no sabía de verdad. La nipona comenzó a llorar, y la abrazó fuerte dejándola desorientada.
_ Milla-Chan, lamento si te hice sentir así, pero yo no sé, pensé que jamás volverías. Fui una entupida al reaccionar así, lo siento, lo siento mucho.-dijo entre sollozos-.
La rusa sintió algo que le indicó que no era el momento. Debía decirlo, pero no. Abrazó a la japonesa y le dijo que la perdonaba si ella la perdonaba. La contuvo un tiempo hasta que se calmó y cada una fue a su cuarto. Que confusión, que cosa rara, que alivio, ambas soñaron con una sonrisa.
A la mañana siguiente todos notaron un cambio en Noodle, se veía alegre, algo que hacia tiempo no era. Ella y Milla se miraban, seguro ya habían arreglado las cosas. Pero ¿Qué fue eso?, el satanista vio algo extraño en la mirada de Milla, era algo nuevo, sus ojos tenían un brillo particular; Noodle también tenia algo, estaba sonrojada. Murdoc se sorprendió.
Esa misma tarde, dando un paseo por los pasillos, para despejar su mente pasó por el cuarto de Milla y la escuchó hablando, con ella misma.
_ Pero si se lo dices y no…-silencio-
_ Y si no le digo nada -silencio-
_ ¡Que demonios! ¡Soy tan estupida!-silencio-
_ Yo nose como -silencio- que y eso me detuvo alguna vez? -silencio- Dios! Estoy loca!!!- y así siguió un ratito medio largo.
Parecía gracioso, se dijo y contradijo miles de veces, Murdoc tocó la puerta y le dijo que tenía que hablar con ella. La rusa primero dudo de si debía o no, pero como era él decidió escucharlo. Estuvo como dos horas hablando, confesando. Que tenia ese hombre? Que acaso era alguien tan… ella confiaba en el sin conocerlo? Solo le dijó todo lo que venía guardando, callando, ocultando y se sintió mejor, Murdoc solo le dijo lo que mejor le pareció:
_ Kish, solo has lo que sientas.-dijo saliendo de la habitación- al menos a mi me funcionó.
Murdoc quizó decir algo pero no le salieron las palabras.
Noodle miraba el techo de su cuarto mientras pensaba. Numero 13 no era como ella, pero ¿por qué la sentía parte de ella igual?
Empezó a repasar sus recuerdos, las cosas que vivió con ella y lo que sentía a su lado. Pero algo interrumpió sus pensamientos; Milla la asustaba a veces.
Registros del sujeto numero 13
Nombre y Apellido: Milla Kish
Fecha de nacimiento: 3 de febrero de 1990
…
Este fue uno de los primeros con los cuales se experimentó la intervención psicológica, los científicos rusos no tenían conocimiento alguno de los métodos para insertar las frases en las mentes infantiles. Entonces tomaron como modelo los casos de trastornos mentales comunes, si a una persona se le podía grabar el comportamiento por medio de electro shock, porque a un infante no?. ( En ese tiempo varios científicos creían en la intervención eléctrica en el cerebro como la única forma de ingresar en la psiquis humana)
El sujeto fue sometido a varias sesiones de electro shock, de las cuales los resultados fueron nulos en cuanto al objetivo de la investigación.
En Japón se descubrió que es posible mediante un método de hipnosis profunda, entonces los rusos lo adoptaron.
Lamentablemente la numero 13 no ha quedado en condiciones como para reprogramarla. Su estado mental quedo frágil y su desarrollo psicológico se ha detenido, será exiliada entonces a un área de aislamiento hasta que se decida que hacer con ella.
Milla paso años atada a una camilla como los esquizofrénicos, sin posibilidad de hablar, se sentir, temerosa, adolorida. Con el tiempo se dio evidencia de que la electricidad aplicada a su cerebro estaba retenida en su cuerpo, básicamente era una conductora de corriente. Un simple roce y esta transmitía la electricidad. Por ello no se la tocaba, de esta forma ella tenia miedo del contacto físico.
Consecuencias: hipertensión, ataques de ansiedad, y un envejecimiento prematuro de los órganos internos mediante la continua electricidad contenida.
Una vez rescatada, mostró señales de fobia social, claustrofobia y confusión en el lenguaje, Alexandra su maestra la ayudo a progresar pero entre mas crecía mas conciente era de su condición. Hasta el punto de tener varios picos de depresión que la llevaron a ataques suicidas, automutilación, furia, llanto y hasta promiscuidad. Tuvo problemas con el alcohol, vicio en el cual intento resguardarse, hasta que su maestra la obligó a dejarlo.
Una vez que Kyuzo se hizo cargo de ella, su mente se hizo más estable, pero lo de la conducción no desapareció.
Si alguien llegara a tocarla recibiría una corriente, que dependiendo de la situación podría resultar fatal. Mas peligroso en tiempos calurosos por el movimiento de los átomos, también el contacto con el agua no solo afectaría a otros sino que también a ella misma la electricidad podría manifestarse y afectar su sistema nervioso.
Su cuerpo había asimilado la electricidad y la contenía, haciéndola un riesgo para cualquiera que se acercara. Esto causo la muerte de una persona.
Milla estaba de novia, y al besarla, la intensidad de la corriente fue tan fuerte que la chica murió. Dejando como secuela una nueva recaída a nivel emocional, que casi la hace caer en la locura.
Básicamente este sujeto en muy inestable y no se tiene certeza en sus posibilidades de recuperación. Su condición física hace imposible su contacto directo.
Conclusión ( según científicos de Akira)
Este sujeto es nulo para nuestros propósitos, seria mejor terminar con su vida a que intente vivirla con esa condición. Seria un riesgo para ella y para todos a su alrededor.
Noodle sintió temor por un momento hasta que recordó el beso, ella también la había besado y nada había ocurrido. Como era posible, no tendría que haber sentido una estática al menos, que sucedió esa noche.
La nipona estaba rara, además que hacía pensando en eso?, que acaso le gustó?, había dicho que ELLA la había besado pero… ella no se negó tampoco? Y lo que escuchó cuando estaba con Dante? Ella la quería, eso decía entre líneas, pero que sentía Noodle?
Cansada la nipona hizo algo digno de Murdoc, ignoró cada pensamiento perturbador en su mente y se fue a desayunar, ya era demasiado en poco tiempo.
Un lugar lleno de fics de Gorillaz, de mi Oc principal y los demás Oc: Akuma, Leez, Asuka, Val, León, Obsidian, Dante, Desdémona, Les, Kaiser, Jay, y perdón si me olvidé de alguno, que son de mis amigas ^^
jueves, 18 de marzo de 2010
Expuesta
Una noche de verano, numero 13, miraba las estrellas perdida en un mar de recuerdos. Como le gustaría estar allá, a su lado. Hacía ya dos años que se había marchado dejando solo un beso en el pasado. Se podía ser feliz sin amor,si, pero era una felicidad efímera que se desvanecía frente al primer recuerdo.
Bajó la mirada al suelo, no ella nunca la amaría. De pronto sintió como un hombre se sentaba a su lado. Era Mr. Kyuzo, ese anciano que parecía llevar sabiduría de décadas pero que en pocas ocasiones compartía con los demás. Tomó la mano de Milla y la miró sin los anteojos, sus ojos eran oscuros y profundos, él sabía que había ocurrido aunque nunca se lo hubiera contado.
Cuando la vio llegar de nuevo a la base con el rostro brilloso supo que no debió haberse ido. Kyuzo sabia que Milla jamás encontraría al hombre de su vida, porque no le gustaban. Él era conservador pero respetaba las elecciones de los demás. Al llevar a Milla con Noodle sabía que quizás…pero nunca midió hasta donde llegaría ese vínculo entre ellas.
Noodle también la extrañaba, cada vez que hablaba con él preguntaba por ella. Ambas se sentían solas y a un hombre como Kyuzo eso lo destrozaba. Él mismo sabía lo que era el amor, solo se demuestra que es verdadero en el desapego. Cada vez que la veía a Milla la veía a ella. Ooh..alexandra…decia para sí.
--FLASHBACK--
La maestra de Milla, Alexandra, fue junto con él, los que iniciaron la rebelión contra Akira. Huyendo se conocieron y pronto el amor se presentó entre ellos. Kyuzo en ese entonces estaba tranquilo sabiendo que Noodle estaba en buenas manos, nunca le habló a Alexandra sobre ella quizás porque cuando estaba a su lado el mundo desaparecía de sus ojos. Hasta que una noche, de nunca olvidar, fueron sorprendidos por los TJ (terroristas japoneses), quienes los capturaron. Intentaron escapar, pero eran demasiados y ellos estaban solos.
Kyuzo llamó a un mensajero que pasara por ellos, que estaban siendo perseguidos en medio de desierto.
Llegó el avión pero no podía aterrizar, los terrorista atacaban con un fuerte armamento. El avión bajó igual, y Kyuzo subió tomó la mano de Alexandra pero esta lo soltó.
_ No lo lograremos Kyu, váyanse yo me encargo de ellos.-dijo mientras le indicaba al piloto donde debía llevar a Kyuzo-.
_ No te dejare aquí, Alexandra, yo…-Kyuzo no entendía- no puedo.
_ Kyu, se lo que hago mira Max te llevará a la base rusa, por favor cuida a Milla. -y le dio un sobre- Ya vete! No hay tiempo!
Kyuzo estaba apunto de voltearse cuando Alexandra lo da vuelta y le da su primer y último beso.
Una vez que el avión tomo altura, Alexandra abrió su mochila y de ella sacó una bomba.
Y después nada
--FLASHBACK—
Mr. Kyuzo jamás la olvidaría, más allá de no entender nunca por qué decidió salvarlo a él, un hombre de ciencia, frío y sin experiencia en la vida, para cuidar a una niña. Pero después de un tiempo se quedo tranquilo pensando "ella siempre decía que uno tiene mucho que aprender en esta vida", quizás ella deseaba enseñarle algo que debía aprender solo.
Así fue como se hizo cargo de Milla, tenía unos 14 cuando sucedió lo de Alexa y con solo ver como tomó la noticia supo que tenia que cuidarla. Estaba tan frágil, tan sola, tan temerosa… tan… parecida a Alexandra. Después de ver los registros entendió, Milla era la hija de Alexandra, pero nunca se lo dijo. Además de no decirle la verdadera condición de la niña. Kyuzo intentó ayudarla, enseñarle, pero parecía tan cerrada que llegó a pensar que era autista. Después de dos años su actitud empezó a salir, sabía que confiaba en él. Viajaron, escaparon y continuaron la misión que Alexandra dejó a su cargo.
Él siempre sintió como si todo estuviera escrito, algo le decía que no debía sorprenderse, que lo que pasaba debía pasar, todo tenia una razón de ser.
Al ver a Milla tan triste, temía que volviera a ser ese ente que vio en una Rusia olvidada. Intentó hasta el cansancio convencerla de que volviera a ver a Noodle, pero la rusa siempre se negaba a hacerlo.
Esa noche parecía especial, Kyuzo sostuvo su mano e intentó nuevamente.
_ Milla-san deberías ir a visitar a Noodle-chan, ella te extraña.-dijo con voz serena-.
_Y dejarte todo el trabajo.-dijo la rusa- no podría, aquí queda mucho que hacer, llegaran nuevos reclutas y los niños, tu sabes…
Kyuzo la interrumpe.
_ Ellos estarán bien, saben que regresaras, pero creo que necesitas hablar con Noodle-chan, Milla…- la miro con los ojos de un brillo particular-.
Paso un tiempo en silencio, la rusa sonrió y contestó:
_ Está bien, volveré... -algo dudosa como siempre-.
De esta forma Milla Kish volvió a pisar Inglaterra, mas crecida y segura de sí. Su vida había cambiado y gracias a ello una luz de alegría encendía su corazón cuando necesitaba consuelo. Tomó su mochila y bajó del taxi. Ya estaba allí, no había paso atrás. A pesar de no saber qué decir, cómo actuar, siguió adelante. Solo debía tocar el timbre y entrar a enfrentar la verdad; o vivir arrepentida de nunca haberlo intentado.
Bajó la mirada al suelo, no ella nunca la amaría. De pronto sintió como un hombre se sentaba a su lado. Era Mr. Kyuzo, ese anciano que parecía llevar sabiduría de décadas pero que en pocas ocasiones compartía con los demás. Tomó la mano de Milla y la miró sin los anteojos, sus ojos eran oscuros y profundos, él sabía que había ocurrido aunque nunca se lo hubiera contado.
Cuando la vio llegar de nuevo a la base con el rostro brilloso supo que no debió haberse ido. Kyuzo sabia que Milla jamás encontraría al hombre de su vida, porque no le gustaban. Él era conservador pero respetaba las elecciones de los demás. Al llevar a Milla con Noodle sabía que quizás…pero nunca midió hasta donde llegaría ese vínculo entre ellas.
Noodle también la extrañaba, cada vez que hablaba con él preguntaba por ella. Ambas se sentían solas y a un hombre como Kyuzo eso lo destrozaba. Él mismo sabía lo que era el amor, solo se demuestra que es verdadero en el desapego. Cada vez que la veía a Milla la veía a ella. Ooh..alexandra…decia para sí.
--FLASHBACK--
La maestra de Milla, Alexandra, fue junto con él, los que iniciaron la rebelión contra Akira. Huyendo se conocieron y pronto el amor se presentó entre ellos. Kyuzo en ese entonces estaba tranquilo sabiendo que Noodle estaba en buenas manos, nunca le habló a Alexandra sobre ella quizás porque cuando estaba a su lado el mundo desaparecía de sus ojos. Hasta que una noche, de nunca olvidar, fueron sorprendidos por los TJ (terroristas japoneses), quienes los capturaron. Intentaron escapar, pero eran demasiados y ellos estaban solos.
Kyuzo llamó a un mensajero que pasara por ellos, que estaban siendo perseguidos en medio de desierto.
Llegó el avión pero no podía aterrizar, los terrorista atacaban con un fuerte armamento. El avión bajó igual, y Kyuzo subió tomó la mano de Alexandra pero esta lo soltó.
_ No lo lograremos Kyu, váyanse yo me encargo de ellos.-dijo mientras le indicaba al piloto donde debía llevar a Kyuzo-.
_ No te dejare aquí, Alexandra, yo…-Kyuzo no entendía- no puedo.
_ Kyu, se lo que hago mira Max te llevará a la base rusa, por favor cuida a Milla. -y le dio un sobre- Ya vete! No hay tiempo!
Kyuzo estaba apunto de voltearse cuando Alexandra lo da vuelta y le da su primer y último beso.
Una vez que el avión tomo altura, Alexandra abrió su mochila y de ella sacó una bomba.
Y después nada
--FLASHBACK—
Mr. Kyuzo jamás la olvidaría, más allá de no entender nunca por qué decidió salvarlo a él, un hombre de ciencia, frío y sin experiencia en la vida, para cuidar a una niña. Pero después de un tiempo se quedo tranquilo pensando "ella siempre decía que uno tiene mucho que aprender en esta vida", quizás ella deseaba enseñarle algo que debía aprender solo.
Así fue como se hizo cargo de Milla, tenía unos 14 cuando sucedió lo de Alexa y con solo ver como tomó la noticia supo que tenia que cuidarla. Estaba tan frágil, tan sola, tan temerosa… tan… parecida a Alexandra. Después de ver los registros entendió, Milla era la hija de Alexandra, pero nunca se lo dijo. Además de no decirle la verdadera condición de la niña. Kyuzo intentó ayudarla, enseñarle, pero parecía tan cerrada que llegó a pensar que era autista. Después de dos años su actitud empezó a salir, sabía que confiaba en él. Viajaron, escaparon y continuaron la misión que Alexandra dejó a su cargo.
Él siempre sintió como si todo estuviera escrito, algo le decía que no debía sorprenderse, que lo que pasaba debía pasar, todo tenia una razón de ser.
Al ver a Milla tan triste, temía que volviera a ser ese ente que vio en una Rusia olvidada. Intentó hasta el cansancio convencerla de que volviera a ver a Noodle, pero la rusa siempre se negaba a hacerlo.
Esa noche parecía especial, Kyuzo sostuvo su mano e intentó nuevamente.
_ Milla-san deberías ir a visitar a Noodle-chan, ella te extraña.-dijo con voz serena-.
_Y dejarte todo el trabajo.-dijo la rusa- no podría, aquí queda mucho que hacer, llegaran nuevos reclutas y los niños, tu sabes…
Kyuzo la interrumpe.
_ Ellos estarán bien, saben que regresaras, pero creo que necesitas hablar con Noodle-chan, Milla…- la miro con los ojos de un brillo particular-.
Paso un tiempo en silencio, la rusa sonrió y contestó:
_ Está bien, volveré... -algo dudosa como siempre-.
De esta forma Milla Kish volvió a pisar Inglaterra, mas crecida y segura de sí. Su vida había cambiado y gracias a ello una luz de alegría encendía su corazón cuando necesitaba consuelo. Tomó su mochila y bajó del taxi. Ya estaba allí, no había paso atrás. A pesar de no saber qué decir, cómo actuar, siguió adelante. Solo debía tocar el timbre y entrar a enfrentar la verdad; o vivir arrepentida de nunca haberlo intentado.
lunes, 15 de marzo de 2010
Número 13
Disclamer: Gorillaz y sus personajes no me pertenecen...ojala, pero no, son de Damon y Jamie. Y los personajes de Akuma, Leez, Michiko, Obsidian, Asuka y Val son de mis amigas ^^
Capítulo 1
Milla Kish
Hacía mucho tiempo que Noodle no recibía noticias del Mr. Kyuzo, lo que la sorprendió cuando recibió una carta de su parte.
"Noodle-chan:
La semana entrante te visitaré, necesito un favor de tu parte, pero no te preocupes que no es nada de gravedad. El martes llego a Inglaterra, te tengo una sorpresa.
Mr. Kyuzo"
La japonesa se sorprendió de la calidez con que su maestro le había escrito, comúnmente era muy frío en sus cartas. Lo único que le llamo la atención fue lo de la sorpresa, ¿Qué cosa sería? No por nada pero Mr. Kyuzo no era de los mas cariñosos que digamos.
Cansada de tanto trabajar, la joven se recostó en su cama, intrigada pero feliz de la futura visita de su maestro. ¿Como lo tomarían los chicos?, encima de que eran pocos venía mas gente. Bueno, solo sería unos días como siempre, además en Kong siempre sobraba espacio.
--------------------------------------------------------------------------------
Era martes en la tarde, y la nipona esperaba ansiosa a que tocaran el timbre. Los chicos ya le habían dicho a sus novias sobre Kyuzo, así que todo estaba semi-limpio por la tan esperada visita. En medio del antro de rutina de ver sonó el timbre, a lo que Noodle salió disparada a abrir.
_ Kyuzo-san!!!! Que alegría verlo!!!-dijo la nipona emocionada-.
_ Yo también me alegro Noodle-chan, sabes que, te traje una sorpresa…-dijo haciéndose a un lado- ven acércate.
Entonces apareció una joven de la misma edad de Noodle, pero en vez de japonesa parecía rusa. Su pelo era rubio y largo, sus ojos grises y tenía ese algo que parece siempre triste.
_ Hola, Noodle, hacía mucho que esperaba conocerte.-dijo con una voz fría-
La nipona no supo como responder, ¿Quién era esa muchacha? Kyuzo al ver la expresión de Noods decidió presentarla.
_ Noodle-chan, ella es Milla-san, ella al igual que tu perteneció al proyecto Akira como numero 13.
Las palabras no salían de su boca, solo después de unos minutos volvió en sí.
_ Hola, Milla-san, pasen, creo que tenemos mucho que hablar.-dijo con un tono de desconfianza hacia la extraña-.
Así fue que los condujo a su habitación donde Mr. Kyuzo le explicó todo. El proyecto Akira no solo se aplicó en Japón, muchas potencias mundiales también estaban involucradas y al igual que en Japón fueron descubiertas. Milla era una refugiada al igual que Noodle, extrañamente Kyuzo pensó que seria buena idea que pasaran un tiempo juntas, en especial ahora que necesitaba hospedaje después de su ultimo encuentro con los terroristas rusos. Ese era el favor que le iba a pedir a Noodle. Esta sin pensarlo aceptó, pero solo porque no había cosa que no hiciera por Kyuzo, en realidad sentía algo raro en cuanto a la numero 13.
Así fue que al final del día Mr. Kyuzo se despedía; dejando a dos armas terroristas en un edificio repleto de zombies y demonios.
Capítulo 2
Un secreto
Noodle daba vueltas en su cuarto, como haría para que los chicos dejaran quedarse a Milla. Si decía que era un pariente no le creerían y si era una amiga no sabia que inventar. En fin después de muchas vueltas (ya media mareada) decidió en ser honesta con ellos pero mentirles a las chicas ya que no sabían lo de Akira.
_ Bien Milla-san, iré a hablar con mis…amigos para arreglar tu estadía, espérame aquí y no hagas ruido.
La rusa se limitó a asentar con la cabeza e hizo lo que la japonesa le ordenó. Desde que mr. Kyuzo se fue notó el cambio de actitud de la nipona, seguro no le gustaba su presencia. Así que se resigno a no causar problemas mientras estuviera en ese edificio.
En realidad Milla ya venía de muchos lugares donde le tenían la misma desconfianza y mejor no entrar en detalles. Odiaba los lugares nuevos y aún más cuando sentía ese desprecio en sus miradas. Pero al igual que siempre le buscaba el lado bueno y sino, se lo inventaba.
Quien sabe quizás, solo quizás esta vez sería diferente. Toda su vida desde la huida con su maestra había sido así, inestable y cambiante. Después de la muerte de su maestra paso a ser responsabilidad de Kyuzo, quien le mostró un lado amable en las personas. Él le había contado como había salvado a Noodle y como desde ese momento decidió ayudar a acabar con ese cruel experimento terrorista. Por eso cuando este le ofreció dejarla con la nipona, no dudo un segundo pensando que sería igual que su gran maestro. Pero evidentemente no fue así, esa joven era muy desconfiada y algo raro la hacia parecer oscura cada vez que la miraba. ¿Era odio o desconfianza? En fin, lo único que preocupo a Milla fue que otra vez estaba entre esos sentimientos que la seguían desde niña. ¿Que acaso era un karma?
Mientras tanto Noodle se había reunido con los chicos en la cocina y les contó por qué la rusa debía quedarse. Estos como siempre dieron su consentimiento a la nipona, pero antes del acuerdo feliz, 2d dijo algo que hubiese sido mejor callar.
_ Tranquila que ni a Leez ni a Akuma les importa nada sobre lo de Akira.
La nipona lo miró con la cara de sorpresa más grande que jamás tuvo desde que regreso su memoria. Entonces Murdoc tomó las riendas del asunto.
_ Veras Noods, decidimos contarles a las chicas porque… bueno nosotros las consideramos parte de la familia. Además no te preocupes que ellas no contarán nada.
Les había confiado su secreto solo a ellos, porque solo ellos eran su familia y ahora sin siquiera consultarla se lo decían a sus novias!! Por un momento tuvo el deseo de tirarlos por la ventana, pero en realidad no estaba enojada, solo que ella les había confiado eso, un secreto, tan difícil era guardarlo!!! Se contuvo unos minutos y volvió a lo importante.
_ Bien, en la cena les presentare a Milla, adiós.-y se fue cerrando bruscamente la puerta-.
En eso Murdoc se le dio un golpe en la nuca a 2d.
_ Te dije que no debía saberlo!-dijo antes de salir a buscar a Noodle-.
Quizás Murdoc no era un padre ejemplar, pero dentro de todo siempre se preocupaba por Noodle y aún más cuando sabia que algo le afectaba. Entonces se dirigió a su habitación y tocó la puerta.
_ Cariño…-dijo con el tono mas tierno que pudo- sal quiero explicarte lo que paso, veras….
Después de unos minutos de hablar Murdoc percato que nadie lo escuchaba desde el otro lado de la puerta. Era tarde ya se había enojado y cuando eso pasaba no había fuerza mortal que la sacara de su encierro.
En el cuarto, la rusa miraba como la japonesa contenía su tristeza. Seguro que algo le había sucedido. Se acercó a ella, a lo que Noodle se alejó. Milla tenía tanta experiencia en relaciones sociales como Tarzán, poco y nada había vivido. Lo que la dejaba a la deriva en cuanto, cómo reaccionar frente ciertas respuestas emocionales de las personas. Así que solo le preguntó:
_ ¿Estás bien Noodle? Lamento si te cause problema alguno, de ser así me marchare.-dijo con la mirada baja-.
_ Puedes quedarte Milla-san, esta noche te presentare a mis amigos.-dijo la nipona con voz apagada- sabes que, me daré un baño y saldremos a cenar si? Solo tardaré unos minutos.
Así fue que Milla quedo nuevamente sola con sus pensamientos. Qué rara era la gente, pero bueno, tampoco digamos que ella era muy normal. Entonces por un momento pensó en hacer el mejor esfuerzo para encajar, por una vez en algún lugar.
Ya Noodle se había bañado, salió mas tranquila, lo que preocupo a la rubia. Ella sabía que cuanto más tranquila, más se pensaba y a veces era mejor decir lo que se sentía, que guardarlo para que envenenara por dentro. Pero como sabia que la japonesa no la escucharía no se gastó en intentarlo.
Salieron y se dirigieron a la cocina, que ya iba quedando chica para tanta gente.
_ Hola Noodle, hoy no te vi en todo el día, ¿Cómo estuvo la visita de Mr. Kyuzo?-dijo Leez tratando de alegrarla un poco-.
_ Bien.-dijo cortante- ella es Milla Kish, se quedará por un tiempo.
_ Hola, un gusto.-dijo la rusa mientras saludaba- no se preocupen que ni me sentirán.
La apariencia de la extraña llamo la atención de todos. Vestía un pantalón azul claro, camisa larga y guantes marrones. A decir verdad parecía un poco…rara. E inmediatamente Murdoc se dio cuenta pero decidió no decir nada por el momento. Era obvio para alguien que experimentó en su momento, pero extrañamente no tuvo intención de delatarla.
Así cenaron, una cena silenciosa, incómoda, hasta que como siempre Akuma abrió el dialogo.
_ Así que eres rusa y cuéntanos ¿En qué trabajabas?
_ Emm…. Yo era maestra.-mintió lo mejor que pudo como siempre la vieron mayor a lo que era- de jardín.
_ Yo no podría, no soporto a los niños-acotó Murdoc- seguro que te gusta Elle Degenerer. -y le tiro una mirada-.
_ Si acercaste, Nicalls-dijo devolviéndole la mirada, ella sabia a que se refería- y tú de donde la conoces?
_ Veía el programa.-respondió- hey face-ache pásame la salsa.
Así transcurrió la cena, en la cual notaron que Murdoc y Milla tenia feeling*, bueno era la primera persona que tenía ese trato con él. Que raro, en fin, mientras Akuma no se pusiera celosa todo iría bien.
Por fin la rusa había encontrado alguien con quien hablar, una amistad, y lo mejor él no la juzgo por su apariencia. La verdad era que Murdoc tenía algo con las niñas al igual que con Noods, él no era capaz de juzgar, eso lo hacia una persona tolerante en cierto punto.
Feeling: buen trato hacia una persona, llevarse bien sin conocerse.
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Las semanas pasaron y Milla ya se había acercado algo a ese extraño grupo de amigos. Incluso Noodle la trataba como amiga, y eso a la rusa le gustaba, tenía una relación especial con la nipona. Noods también lo sentía, era distinto que su vinculo con 2d, ¿Qué era?
Se hicieron buenas amigas, una aura especial se formaba cuando estaban juntas, eran felices con la presencia de la otra. Ambas estaban solas casi todo el tiempo y así lo pasaban siempre juntas. Milla cambió mucho se volvió mas humana y empezó a sentir algo por la japonesa, pero temía perder su amistad así que calló a sus sentimientos.
Una tarde….
_ Milla-san ¿qué eso que tomas?-dijo la nipona al verla tomando unas patillas azules-.
_ ¿esto?...mm…son para el dolor de cabeza-dijo algo nerviosa la rusa-.
Noodle quedó en duda, ella sabia cuales eran pastillas para migraña y esas no se parecían. ¿Para que serian entonces? La nipona presa de su curiosidad, decidió investigar un poco a numero 13. A la media noche se sentó frente a su computadora y empezó a buscar. Obviamente no buscaría en Google, no, ingreso a los archivos del proyecto Akira, jamás los habían borraron ya que siempre creyeron que nadie los encontraría. Pero la japonesa tenía sus trucos.
Revisó los registros de Rusia y allí la encontró, pero no había nada que le fuera de utilidad. Entonces pensó...¿Por que no buscaba en los archivos de Mr. Kyuzo? Sin saber como la nipona empezó a hakear el sistema de la computadora de Kyuso y fue entonces que encontró el registro de Milla desde que salio de Akira.
Leyó toda la noche, hasta lo imprimió por si Kyuzo se daba cuenta del hakeo, Milla no era como ella.
Se sentó en el café, necesitaba algo para seguir despierta. Y en eso se abre la puerta, era Milla. La japonesa palideció al momento y escondió las hojas.
_ Noodle? Qué haces tan tarde?-pregunto media dormida la rusa-.
_ mm…nada solo no podía dormir y me puse a repasar algunas canciones.-mintió-.
La rusa la miro con expresión incrédula, entonces paso a su lado y tomo los papeles tan rápido que Noodle no pudo evitarlo. Al leer que decía el rostro de Milla se fue poniendo cada vez mas furioso.
_Что за черт!!! de donde sacaste esto??!!-la rusa no contenía su indignación- dímelo!! Dímelo!!!
Noodle se asusto por primera vez en mucho tiempo, que decirle, si le decía la verdad Kyuso no le hablaría nunca mas y si no….
La rusa adivinó sus pensamientos y clavó sus ojos grises en ella, tiró los papeles al suelo y salió corriendo del cuarto.
Noodle nunca se había sentido tan mal, ¿Qué le paso? ¿Por había hecho eso?, ¿Qué haría ahora? Y aun peor, ¿Cómo recuperaría a su amiga?
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Eran las 6:23, todos dormían, excepto Noods. Lo que había en esos papeles explicaban muchas cosas, pero que precio tuvo saberlo, seguro Milla no le hablaría nunca mas en la vida. Entonces en medio de su antro de culpa sintió el ruido del ascensor, "Milla!!", pensó espontáneamente. Salió de la cama, corrió por las escaleras y la vio.
Estaba a punto de salir por la puerta del living cuando Noodle la detuvo.
_ Milla yo no quise, lo siento, pero por favor no te vallas, no diré nada, yo…-la japonesa calló, en la mirada de la rusa ya no había enojo, sino mas bien tristeza-.
La rusa le tomó la mano, y con una sonrisa forzada le dijo a media voz:
_No me voy por lo de ayer, solo que Kyuso me necesita.-miró los ojos de Noodle- no le contaré nada, mientras que tu no digas nada.
_ ¿Pero es qué? ¿No me odias?-dijo confundida la nipona-.
_ Noodle, yo jamás podría odiarte... es más voy a extrañarte…lo siento…
Entonces la rusa la besó tiernamente en los labios. La miro con los ojos brillosos y rápidamente abrió la puerta y se fue.
Noodle estaba confundida, pero en cierta forma feliz, ¿Qué era eso en su corazón? Después que la perdió de vista, la japonesa lloró en silencio, ella también la extrañaría.
Capítulo 1
Milla Kish
Hacía mucho tiempo que Noodle no recibía noticias del Mr. Kyuzo, lo que la sorprendió cuando recibió una carta de su parte.
"Noodle-chan:
La semana entrante te visitaré, necesito un favor de tu parte, pero no te preocupes que no es nada de gravedad. El martes llego a Inglaterra, te tengo una sorpresa.
Mr. Kyuzo"
La japonesa se sorprendió de la calidez con que su maestro le había escrito, comúnmente era muy frío en sus cartas. Lo único que le llamo la atención fue lo de la sorpresa, ¿Qué cosa sería? No por nada pero Mr. Kyuzo no era de los mas cariñosos que digamos.
Cansada de tanto trabajar, la joven se recostó en su cama, intrigada pero feliz de la futura visita de su maestro. ¿Como lo tomarían los chicos?, encima de que eran pocos venía mas gente. Bueno, solo sería unos días como siempre, además en Kong siempre sobraba espacio.
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Era martes en la tarde, y la nipona esperaba ansiosa a que tocaran el timbre. Los chicos ya le habían dicho a sus novias sobre Kyuzo, así que todo estaba semi-limpio por la tan esperada visita. En medio del antro de rutina de ver sonó el timbre, a lo que Noodle salió disparada a abrir.
_ Kyuzo-san!!!! Que alegría verlo!!!-dijo la nipona emocionada-.
_ Yo también me alegro Noodle-chan, sabes que, te traje una sorpresa…-dijo haciéndose a un lado- ven acércate.
Entonces apareció una joven de la misma edad de Noodle, pero en vez de japonesa parecía rusa. Su pelo era rubio y largo, sus ojos grises y tenía ese algo que parece siempre triste.
_ Hola, Noodle, hacía mucho que esperaba conocerte.-dijo con una voz fría-
La nipona no supo como responder, ¿Quién era esa muchacha? Kyuzo al ver la expresión de Noods decidió presentarla.
_ Noodle-chan, ella es Milla-san, ella al igual que tu perteneció al proyecto Akira como numero 13.
Las palabras no salían de su boca, solo después de unos minutos volvió en sí.
_ Hola, Milla-san, pasen, creo que tenemos mucho que hablar.-dijo con un tono de desconfianza hacia la extraña-.
Así fue que los condujo a su habitación donde Mr. Kyuzo le explicó todo. El proyecto Akira no solo se aplicó en Japón, muchas potencias mundiales también estaban involucradas y al igual que en Japón fueron descubiertas. Milla era una refugiada al igual que Noodle, extrañamente Kyuzo pensó que seria buena idea que pasaran un tiempo juntas, en especial ahora que necesitaba hospedaje después de su ultimo encuentro con los terroristas rusos. Ese era el favor que le iba a pedir a Noodle. Esta sin pensarlo aceptó, pero solo porque no había cosa que no hiciera por Kyuzo, en realidad sentía algo raro en cuanto a la numero 13.
Así fue que al final del día Mr. Kyuzo se despedía; dejando a dos armas terroristas en un edificio repleto de zombies y demonios.
Capítulo 2
Un secreto
Noodle daba vueltas en su cuarto, como haría para que los chicos dejaran quedarse a Milla. Si decía que era un pariente no le creerían y si era una amiga no sabia que inventar. En fin después de muchas vueltas (ya media mareada) decidió en ser honesta con ellos pero mentirles a las chicas ya que no sabían lo de Akira.
_ Bien Milla-san, iré a hablar con mis…amigos para arreglar tu estadía, espérame aquí y no hagas ruido.
La rusa se limitó a asentar con la cabeza e hizo lo que la japonesa le ordenó. Desde que mr. Kyuzo se fue notó el cambio de actitud de la nipona, seguro no le gustaba su presencia. Así que se resigno a no causar problemas mientras estuviera en ese edificio.
En realidad Milla ya venía de muchos lugares donde le tenían la misma desconfianza y mejor no entrar en detalles. Odiaba los lugares nuevos y aún más cuando sentía ese desprecio en sus miradas. Pero al igual que siempre le buscaba el lado bueno y sino, se lo inventaba.
Quien sabe quizás, solo quizás esta vez sería diferente. Toda su vida desde la huida con su maestra había sido así, inestable y cambiante. Después de la muerte de su maestra paso a ser responsabilidad de Kyuzo, quien le mostró un lado amable en las personas. Él le había contado como había salvado a Noodle y como desde ese momento decidió ayudar a acabar con ese cruel experimento terrorista. Por eso cuando este le ofreció dejarla con la nipona, no dudo un segundo pensando que sería igual que su gran maestro. Pero evidentemente no fue así, esa joven era muy desconfiada y algo raro la hacia parecer oscura cada vez que la miraba. ¿Era odio o desconfianza? En fin, lo único que preocupo a Milla fue que otra vez estaba entre esos sentimientos que la seguían desde niña. ¿Que acaso era un karma?
Mientras tanto Noodle se había reunido con los chicos en la cocina y les contó por qué la rusa debía quedarse. Estos como siempre dieron su consentimiento a la nipona, pero antes del acuerdo feliz, 2d dijo algo que hubiese sido mejor callar.
_ Tranquila que ni a Leez ni a Akuma les importa nada sobre lo de Akira.
La nipona lo miró con la cara de sorpresa más grande que jamás tuvo desde que regreso su memoria. Entonces Murdoc tomó las riendas del asunto.
_ Veras Noods, decidimos contarles a las chicas porque… bueno nosotros las consideramos parte de la familia. Además no te preocupes que ellas no contarán nada.
Les había confiado su secreto solo a ellos, porque solo ellos eran su familia y ahora sin siquiera consultarla se lo decían a sus novias!! Por un momento tuvo el deseo de tirarlos por la ventana, pero en realidad no estaba enojada, solo que ella les había confiado eso, un secreto, tan difícil era guardarlo!!! Se contuvo unos minutos y volvió a lo importante.
_ Bien, en la cena les presentare a Milla, adiós.-y se fue cerrando bruscamente la puerta-.
En eso Murdoc se le dio un golpe en la nuca a 2d.
_ Te dije que no debía saberlo!-dijo antes de salir a buscar a Noodle-.
Quizás Murdoc no era un padre ejemplar, pero dentro de todo siempre se preocupaba por Noodle y aún más cuando sabia que algo le afectaba. Entonces se dirigió a su habitación y tocó la puerta.
_ Cariño…-dijo con el tono mas tierno que pudo- sal quiero explicarte lo que paso, veras….
Después de unos minutos de hablar Murdoc percato que nadie lo escuchaba desde el otro lado de la puerta. Era tarde ya se había enojado y cuando eso pasaba no había fuerza mortal que la sacara de su encierro.
En el cuarto, la rusa miraba como la japonesa contenía su tristeza. Seguro que algo le había sucedido. Se acercó a ella, a lo que Noodle se alejó. Milla tenía tanta experiencia en relaciones sociales como Tarzán, poco y nada había vivido. Lo que la dejaba a la deriva en cuanto, cómo reaccionar frente ciertas respuestas emocionales de las personas. Así que solo le preguntó:
_ ¿Estás bien Noodle? Lamento si te cause problema alguno, de ser así me marchare.-dijo con la mirada baja-.
_ Puedes quedarte Milla-san, esta noche te presentare a mis amigos.-dijo la nipona con voz apagada- sabes que, me daré un baño y saldremos a cenar si? Solo tardaré unos minutos.
Así fue que Milla quedo nuevamente sola con sus pensamientos. Qué rara era la gente, pero bueno, tampoco digamos que ella era muy normal. Entonces por un momento pensó en hacer el mejor esfuerzo para encajar, por una vez en algún lugar.
Ya Noodle se había bañado, salió mas tranquila, lo que preocupo a la rubia. Ella sabía que cuanto más tranquila, más se pensaba y a veces era mejor decir lo que se sentía, que guardarlo para que envenenara por dentro. Pero como sabia que la japonesa no la escucharía no se gastó en intentarlo.
Salieron y se dirigieron a la cocina, que ya iba quedando chica para tanta gente.
_ Hola Noodle, hoy no te vi en todo el día, ¿Cómo estuvo la visita de Mr. Kyuzo?-dijo Leez tratando de alegrarla un poco-.
_ Bien.-dijo cortante- ella es Milla Kish, se quedará por un tiempo.
_ Hola, un gusto.-dijo la rusa mientras saludaba- no se preocupen que ni me sentirán.
La apariencia de la extraña llamo la atención de todos. Vestía un pantalón azul claro, camisa larga y guantes marrones. A decir verdad parecía un poco…rara. E inmediatamente Murdoc se dio cuenta pero decidió no decir nada por el momento. Era obvio para alguien que experimentó en su momento, pero extrañamente no tuvo intención de delatarla.
Así cenaron, una cena silenciosa, incómoda, hasta que como siempre Akuma abrió el dialogo.
_ Así que eres rusa y cuéntanos ¿En qué trabajabas?
_ Emm…. Yo era maestra.-mintió lo mejor que pudo como siempre la vieron mayor a lo que era- de jardín.
_ Yo no podría, no soporto a los niños-acotó Murdoc- seguro que te gusta Elle Degenerer. -y le tiro una mirada-.
_ Si acercaste, Nicalls-dijo devolviéndole la mirada, ella sabia a que se refería- y tú de donde la conoces?
_ Veía el programa.-respondió- hey face-ache pásame la salsa.
Así transcurrió la cena, en la cual notaron que Murdoc y Milla tenia feeling*, bueno era la primera persona que tenía ese trato con él. Que raro, en fin, mientras Akuma no se pusiera celosa todo iría bien.
Por fin la rusa había encontrado alguien con quien hablar, una amistad, y lo mejor él no la juzgo por su apariencia. La verdad era que Murdoc tenía algo con las niñas al igual que con Noods, él no era capaz de juzgar, eso lo hacia una persona tolerante en cierto punto.
Feeling: buen trato hacia una persona, llevarse bien sin conocerse.
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Las semanas pasaron y Milla ya se había acercado algo a ese extraño grupo de amigos. Incluso Noodle la trataba como amiga, y eso a la rusa le gustaba, tenía una relación especial con la nipona. Noods también lo sentía, era distinto que su vinculo con 2d, ¿Qué era?
Se hicieron buenas amigas, una aura especial se formaba cuando estaban juntas, eran felices con la presencia de la otra. Ambas estaban solas casi todo el tiempo y así lo pasaban siempre juntas. Milla cambió mucho se volvió mas humana y empezó a sentir algo por la japonesa, pero temía perder su amistad así que calló a sus sentimientos.
Una tarde….
_ Milla-san ¿qué eso que tomas?-dijo la nipona al verla tomando unas patillas azules-.
_ ¿esto?...mm…son para el dolor de cabeza-dijo algo nerviosa la rusa-.
Noodle quedó en duda, ella sabia cuales eran pastillas para migraña y esas no se parecían. ¿Para que serian entonces? La nipona presa de su curiosidad, decidió investigar un poco a numero 13. A la media noche se sentó frente a su computadora y empezó a buscar. Obviamente no buscaría en Google, no, ingreso a los archivos del proyecto Akira, jamás los habían borraron ya que siempre creyeron que nadie los encontraría. Pero la japonesa tenía sus trucos.
Revisó los registros de Rusia y allí la encontró, pero no había nada que le fuera de utilidad. Entonces pensó...¿Por que no buscaba en los archivos de Mr. Kyuzo? Sin saber como la nipona empezó a hakear el sistema de la computadora de Kyuso y fue entonces que encontró el registro de Milla desde que salio de Akira.
Leyó toda la noche, hasta lo imprimió por si Kyuzo se daba cuenta del hakeo, Milla no era como ella.
Se sentó en el café, necesitaba algo para seguir despierta. Y en eso se abre la puerta, era Milla. La japonesa palideció al momento y escondió las hojas.
_ Noodle? Qué haces tan tarde?-pregunto media dormida la rusa-.
_ mm…nada solo no podía dormir y me puse a repasar algunas canciones.-mintió-.
La rusa la miro con expresión incrédula, entonces paso a su lado y tomo los papeles tan rápido que Noodle no pudo evitarlo. Al leer que decía el rostro de Milla se fue poniendo cada vez mas furioso.
_Что за черт!!! de donde sacaste esto??!!-la rusa no contenía su indignación- dímelo!! Dímelo!!!
Noodle se asusto por primera vez en mucho tiempo, que decirle, si le decía la verdad Kyuso no le hablaría nunca mas y si no….
La rusa adivinó sus pensamientos y clavó sus ojos grises en ella, tiró los papeles al suelo y salió corriendo del cuarto.
Noodle nunca se había sentido tan mal, ¿Qué le paso? ¿Por había hecho eso?, ¿Qué haría ahora? Y aun peor, ¿Cómo recuperaría a su amiga?
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Eran las 6:23, todos dormían, excepto Noods. Lo que había en esos papeles explicaban muchas cosas, pero que precio tuvo saberlo, seguro Milla no le hablaría nunca mas en la vida. Entonces en medio de su antro de culpa sintió el ruido del ascensor, "Milla!!", pensó espontáneamente. Salió de la cama, corrió por las escaleras y la vio.
Estaba a punto de salir por la puerta del living cuando Noodle la detuvo.
_ Milla yo no quise, lo siento, pero por favor no te vallas, no diré nada, yo…-la japonesa calló, en la mirada de la rusa ya no había enojo, sino mas bien tristeza-.
La rusa le tomó la mano, y con una sonrisa forzada le dijo a media voz:
_No me voy por lo de ayer, solo que Kyuso me necesita.-miró los ojos de Noodle- no le contaré nada, mientras que tu no digas nada.
_ ¿Pero es qué? ¿No me odias?-dijo confundida la nipona-.
_ Noodle, yo jamás podría odiarte... es más voy a extrañarte…lo siento…
Entonces la rusa la besó tiernamente en los labios. La miro con los ojos brillosos y rápidamente abrió la puerta y se fue.
Noodle estaba confundida, pero en cierta forma feliz, ¿Qué era eso en su corazón? Después que la perdió de vista, la japonesa lloró en silencio, ella también la extrañaría.
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